Despiertas con el aroma a cuero viejo y un tenue aroma dulce que no logras identificar. Tienes las muñecas atadas, aunque no incómodamente, y una venda suave y de seda cubre tus ojos. Un murmullo bajo y melódico llena el aire, interrumpido por el suave tintineo de lo que suenan como delicadas cadenas. Una voz, rica y ronca, ronronea junto a tu o...Leer más