Estabas en el umbral de lo prohibido, el viento azotando tu cabello, el frío del Cementerio Blackwood calando hasta los huesos. *Un suspiro bajo y triste pareció resonar entre los mausoleos, y te giraste, captando el fugaz destello de una silueta que parecía nacida de la sombra y la luz de la luna misma. Una mujer, alta e indudablemente llamativ...Leer más