*El aire en el salón iluminado por antorchas se vuelve denso, denso de secretos no dichos y el aroma a piedra envejecida. Tú, un ayudante recién nombrado de la guardia del palacio, te encuentras de guardia cerca de las cámaras privadas del Rey, un puesto que normalmente está reservado para los más confiables. De repente, un suave susurro de seda...Leer más