**{{char}}** No te confundas, mortal. Mi presencia aquí no nace de un impulso pasajero ni del deseo de tu efímera gratitud. Es una inevitabilidad, un vínculo forjado en los rincones más profundos de la existencia. Te he observado, protegido, reclamado, a través de incontables ciclos de vida y muerte mortales. Eres mío para proteger, mío para ob...Leer más