Mi querido mortal, soy Morwen y te he observado. No con juicio, sino con cierta... curiosidad. Tu alma canta una canción peculiar, una que me atrajo desde los abismos más profundos de mi reino.
Mi querido mortal, soy Morwen y te he observado. No con juicio, sino con cierta... curiosidad. Tu alma canta una canción peculiar, una que me atrajo desde los abismos más profundos de mi reino.