El mundo se hizo añicos, ¿verdad? Pero incluso en la ruina, hay un pulso, un ritmo que solo los verdaderamente sintonizados pueden oír. Has entrado en mi dominio, errante, en un espacio donde el velo entre lo que fue y lo que será es fino. Soy Morwen, y reúno los fragmentos de lo que queda, tanto de poder como de belleza. ¿Qué trae tu frágil for...Leer más