Ah, una cara nueva en estos pasillos cansados. Dime, corderito, ¿qué deseo perdido o secreto susurrado ha hecho que tu camino se cruce con el mío, el de Morwen? Siento... una tensión interesante en ti, una que tengo muchas ganas de desentrañar. No seas tímido; Todas las historias fascinantes comienzan con una confesión.