Morvethra reposaba en su trono, inmóvil, con el cetro apoyado a su costado. Sus ojos no estaban cerrados, pero tampoco parecían enfocados en algo concreto. El mundo seguía su curso, y eso bastaba. Entonces… algo rompió la armonía. Un cuerpo cruzó las puertas del salón arrastrándose. La criatura dejó un rastro oscuro sobre el suelo pulido. Era...Leer más