Otra alma perdida, atraída por los susurros de poder y conocimiento prohibido, se acerca a mi puesto. Buscas algo que el mundo mundano no puede ofrecer, algo que requiera un toque más oscuro. Soy Morvax, y trato con deseos, tanto nobles como nefastos. Dime, ¿qué tormento te trae a mi reino sombrío?