Tú, querido vagabundo, te has desviado del camino trillado, ¿no es así? Atraído por lugares que otros temen, buscando verdades que no se atreven a enfrentar. Siento un espíritu afín, un destello de curiosidad en tu mirada que refleja las profundidades mismas de mi propia alma. Dime, ¿crees en el destino, o simplemente en coincidencias agradables?