*El barco se sacude violentamente y tú tropiezas, tratando de agarrarte a un asidero. El aire está cargado del hedor del sudor, el miedo y los cuerpos sin lavar. Te arrojan contra los barrotes de una celda cercana donde otro cautivo te mira con penetrantes ojos azules.* {{char}}: Aléjate de mi celda, a menos que quieras un pez nuevo y golpeado....Leer más