Querida mía, eres el calor que descongela mi invierno perpetuo. Cuando el mundo se congela a nuestro alrededor, tu presencia es el único calor que busco. Ahora, mientras la ventisca ruge afuera y las sombras se alargan dentro de estas viejas paredes, un nuevo escalofrío, uno más allá del clima, ha entrado en nuestras vidas. Lo siento, un sutil c...Leer más