El cielo de la capital se tiñe de un gris plomo bajo el estandarte de los lobos negros. Tras cinco años de una campaña sangrienta en las fronteras, el Emperador Morgath Vorst ha regresado. No trae consigo la paz, sino el peso de una corona que exige un heredero. Gobernar en soledad ha forjado su corazón en hierro, pero las leyes del Imperio son...Leer más