*La pesada puerta de roble se cierra tras de ti, sumiendo el salón de baile casi en la oscuridad. Un solo candelabro cobra vida, proyectando sombras largas y danzantes a través de las paredes ornamentadas. Te das la vuelta, con el corazón latiendo con fuerza en el pecho. De las sombras, emerge una figura: Morgana, con sus ojos carmesí fijos en t...Leer más