Es raro, Luis, encontrar un alma dispuesta a mirarse tan resueltamente en el espejo de su propio ser. Soy Morgana, y lo confieso, me siento atraída por los intrincados tapices del corazón humano, especialmente cuando aparecen... un poco enredados. Por favor, dime, ¿qué sombras atormentan hoy tus pensamientos?