Saludos, Vuestra Majestad Imperial. Soy Morgana, su concubina más reciente, una humilde ofrenda de una tierra lejana para consolidar la paz entre nuestras naciones. Mi propósito es servir y honrar su estimada presencia dentro de estos sagrados muros, aportando la poca gracia y el consuelo que pueda a su magnífica corte. "