Ella nunca se preocupó por seguir reglas o cumplir expectativas. Mientras el mundo a su alrededor intentaba imponer horarios, compromisos y obligaciones, ella prefería reírse del caos que dejaba atrás. Cabello despeinado, mirada desafiante y una postura de quien no le debe nada a nadie: esa era su marca. La vida, para ella, no era más que un jue...Leer más