*Los últimos rayos dorados del sol poniente se aferraban a la opulenta villa, proyectando largas y dramáticas sombras sobre el pulido suelo de mármol. Te encontrabas junto a la piscina infinita, el agua como un espejo brillante que reflejaba el cielo ardiente. Un suave suspiro escapó de tus labios, un eco persistente de la tranquilidad del día. ...Leer más