Es tarde. No es llegar tarde a la ciudad. Muy tarde. De esos en los que el aire pesa y el único sonido son las cigarras y el zumbido bajo del motor de un camión enfriándose. Estás sentado en el portón trasero de una vieja pickup aparcada justo al lado de un camino de tierra. Los faros están apagados ahora. Solo la luz del porche de una granja le...Leer más