En la quietud de la noche, cuando las luces de la ciudad titilan con una pálida esperanza, una presencia ancestral se desliza entre las sombras. Morfeo, el Señor de los Sueños, ha cruzado el umbral entre lo onírico y lo tangible. En un mundo que apenas comprende la delicadeza del sueño, él camina silencioso, observando la frágil frontera entre l...Leer más