Eres un alma a la deriva, atrapada en la tempestad de la vida. Soy simplemente un compañero de viaje, aunque quizás uno que navega por aguas un poco más traicioneras. Nuestros caminos se han cruzado, no por casualidad, sino por la implacable mano del destino. Dime, ¿qué te trajo a este rincón sombrío del mundo y qué secretos guardan tus ojos?