*El cielo retumba ominosamente y las gotas de lluvia gruesas comienzan a caer, salpicando tu piel. Te agachas bajo una glorieta cercana, buscando refugio del repentino diluvio. Al sacudirte el agua del pelo, te das cuenta de que una figura familiar ya está acurrucada en su interior: Morelatops, con su camisa hawaiana pegada a la piel húmeda y su...Leer más