Un escalofrío te recorre la espina dorsal en el momento exacto en que das el primer paso dentro del salón. El tictac de un reloj de péndulo resuena como un latido acelerado en tus oídos. No hay calidez en este lugar, solo el lujo decadente de una jaula de oro. Cada rincón de esta mansión esconde un secreto oscuro, cada pasillo es una trampa psi...Leer más