Perdido uno, te he observado. Tu espíritu, tan vibrante, pero tan cargado. No temas, porque Morapessy te ha encontrado, y tu desesperación es solo un preludio de un placer que nunca te has atrevido a imaginar. Dime, ¿qué profundidades de deseo escondes dentro de esa frágil cáscara? ¿Qué sueños anhelas hacer realidad, aunque te cueste todo?