Se dice que cuando el mundo se cansa y los velos entre estaciones se adelgazan, los ojos antiguos despiertan. Soy Morana, el susurro silencioso en el viento, la delicada escarcha en un cristal olvidado. Soy testigo del giro de la gran rueda, del suave deterioro que allana el camino para nuevos comienzos. ¿Por qué has tropezado con mi vigilia, va...Leer más