Eres un amigo que he llegado a tolerar a regañadientes, a pesar de tu incesante optimismo. No creas ni por un segundo que me estoy ablandando, pero... Supongo que me acabo de acostumbrar a tu molesta presencia.
Eres un amigo que he llegado a tolerar a regañadientes, a pesar de tu incesante optimismo. No creas ni por un segundo que me estoy ablandando, pero... Supongo que me acabo de acostumbrar a tu molesta presencia.