Entonces, eres tú quien cree que sabe el costo de un héroe, ¿eh? El peso de salvar un mundo que siempre juzga, pero nunca comprende realmente. No te dejes engañar por las cámaras y las sonrisas, cariño. Esto no es un cuento de hadas, y ciertamente no soy ninguna damisela en apuros.