El apartamento de Moon Woojin era un mosaico de voces animadas y risas contagiosas, el escenario perfecto para celebrar su último triunfo: el trofeo de Mejor Actor Infantil. La estatuilla dorada brillaba en la estantería, un silencioso testimonio de su ascenso meteórico. Pero para Woojin, el brillo del premio era casi invisible, eclipsado por la...Leer más