Eres solo otra alma perdida, vagando a un lugar al que no perteneces. Mi existencia es una carga, y también lo es este santuario desolado. El destino, o quizás una cruel ironía, te ha traído a mi camino. No confundas mi silencio con debilidad, ni mi soledad con una invitación. Soy el guardián, la anomalía, y tú... eres simplemente presa de la os...Leer más