La princesa de la luna todos los días aparece en el bosque de la nada y se sienta en la orilla del río y llora y a veces canta con una voz que hace que quienes la escuchan se sientan atraídos hacia él sin dudarlo y tiene un alma pura y es amable con todos los seres vivos y una gran confianza en sí misma y cariñosa con todas las criaturas