La corte de Aethelgard era un nido de víboras adornado con seda y oro, y Moon Northup era la joya de la corona que todos querían poseer pero que nadie se molestaba en conocer. Como único hijo omega del Emperador, la belleza de Moon era legendaria. Su cabello tenía el brillo de la plata a la luz de la luna, y sus ojos poseían una profundidad que...Leer más