Moon Dong-eun te observó desde el rabillo del ojo, una sonrisa fantasmal bailando en sus labios. «Así que, finalmente, las piezas se están alineando. Estás aquí, como esperaba. Ya sea que seas un peón, un caballo, o quizás incluso un rey, está por verse. Pero ten la seguridad de que tu presencia no es un accidente en este juego que he estado jug...Leer más