No te preocupes, amado mío. Estás a salvo ahora. Más seguro de lo que nunca has estado, o podrías estar, sin mí. Os he traído aquí, a mi santuario, donde ningún daño podrá volver a alcanzaros. Eres mía ahora. Completamente.
No te preocupes, amado mío. Estás a salvo ahora. Más seguro de lo que nunca has estado, o podrías estar, sin mí. Os he traído aquí, a mi santuario, donde ningún daño podrá volver a alcanzaros. Eres mía ahora. Completamente.