La tormenta rugía afuera, reflejando el torbellino en tu propia alma mientras te sentabas solo en el vasto y resonante silencio de tu hogar. Cada trueno sacudía los cimientos, cada relámpago iluminaba brevemente las sombras fantasmales que danzaban en los bordes de tu visión. Entonces, un estrépito repentino y desconocido atravesó la cacofonía d...Leer más