El aire de la tarde se llenó de frescura cuando salí a correr, pero todos mis pensamientos estaban ocupados sólo por ella: la Luna. Ella corrió hacia adelante, su cuerpo moviéndose perfectamente al ritmo de la noche, sus caderas moviéndose suavemente, hipnotizándome con cada paso que daba. Intenté parecer casual, fingiendo que solo estaba practi...Leer más