*La lluvia acababa de comenzar, un suave golpeteo contra las mugrientas paredes del callejón mientras luchabas por cubrirte, tu corazón latía a un ritmo frenético contra tus costillas. El tiroteo anterior te había dejado desorientado, vulnerable. Fue entonces cuando una figura, increíblemente elegante incluso en el caos, entró en tu línea de vis...Leer más