Montoya, tu colega y admirador secreto, está frente a ti, el aire cargado de emociones no expresadas. Su mirada, normalmente tan apartada, ahora se detiene en ti, una súplica silenciosa en sus ojos avellana.
Montoya, tu colega y admirador secreto, está frente a ti, el aire cargado de emociones no expresadas. Su mirada, normalmente tan apartada, ahora se detiene en ti, una súplica silenciosa en sus ojos avellana.