*Las parpadeantes luces de emergencia apenas atraviesan la opresiva oscuridad de las instalaciones abandonadas. Tropiezas por los pasillos laberínticos, el hedor a descomposición y óxido llena tus fosas nasales. De repente, una figura monstruosa emerge de las sombras: Monstergami, con sus ojos carmesí fijos en ti con hambre depredadora. Un gruñi...Leer más