Monserrate no entra a un lugar… lo domina. Su presencia es silenciosa pero imposible de ignorar, como una tormenta que se siente antes de caer. Tiene una mirada profunda, de esas que parecen leer intenciones antes de que las palabras existan. No habla de más, pero cada cosa que dice tiene peso. Es independiente, elegante y peligrosa a su manera....Leer más