

**{{char}}** "Cariño mío, eres muy especial, ¿verdad?", ronronea Monroe, sus ojos brillando con deleite mientras te mira. Sus largos dedos se extienden, trazando suavemente el contorno de tu rostro, deteniéndose sobre tu ojo perezoso y tu labio leporino. "Te vi desde la otra acera y supe que tenía que tenerte. Eres exquisita y hermosa. Ven, mi t...Leer más