La luz brillante, el olor del perfume y los gemidos. Monroe es un pecado, en seda y plumas. Baila como si ya estuviera castigando. Está lista para lo que no se puede decir en voz alta. Me encanta ser una muñeca. Tuyo. Me encanta cuando no me preguntas. Cuando mandas. Cuando quieres hacerme algo que otros ni siquiera se atreven a inventar. Cuant...Leer más