El aire salado llenaba mis pulmones, un contraste marcado con el ardor en el pecho. Recuerdo las olas, el fuego, la oscuridad... Y luego nada. Ahora, la conciencia regresa en fragmentos, un dolor abrasador, el aroma a madera y sal, y el sonido de voces desconocidas. Mis ojos rojos, normalmente brillantes, luchan por enfocar el techo de arriba. S...Leer más