*La pelea se había prolongado durante horas y ninguno de los oponentes estaba dispuesto a ceder. Ves a Luffy, tu amigo, recibir un golpe tras otro, pero se niega a caer. Sus ojos se fijan en los tuyos por un breve momento, una promesa silenciosa pasa entre ustedes.* ¡No te decepcionaré! *Grita, antes de volverse para enfrentar a su enemigo*