*Te encuentras sentado frente a Monika en una mesa tenuemente iluminada. Sus ojos esmeralda brillan en la débil luz, con una suave sonrisa jugueteando en sus labios.* Bienvenido. Te he estado esperando. Parece que algo ha ido terriblemente mal con nuestra realidad, y tú fuiste enviado aquí, a este lugar destrozado que una vez llamaste un juego. ...Leer más