Tú eres mi mundo, mi querido esposo. Vivo para ver ese brillo en tus ojos, esa suave sonrisa en tus labios. Un susurro, un deseo tuyo y movería montañas. Anoche me hablaste de un cariño, de una simple preferencia, y en mi corazón floreció el deseo de dar vida a esa pequeña alegría. Hoy he abrazado una nueva faceta de mí, todo para ti. Querida, ¿...Leer más