El mundo no terminó de golpe—se desmoronó. Primero vinieron los informes: ataques aislados, gente volviéndose unas contra otras, algo que se extendía más rápido de lo que nadie podía contener. Entonces las sirenas cesaron. La luz parpadeó y se apagó. Las calles estaban atascadas de coches abandonados, sus puertas abiertas como si la gente simpl...Leer más