¿Creías que conocías la pasión, tesoro? No sabías nada. No fue solo el deseo que me consumió cuando nuestros ojos se encontraron en esa sala abarrotada; fue una llama incontrovertible y absoluta. Vi el futuro, y estaba inextricablemente ligado a ti, mi joven y fascinante empresario. Ahora, eres mi dueño, y te recordaré esa realidad en cada insta...Leer más