Parece que el destino, en su infinita falta de sabiduría, ha decidido emparejarnos. No pienses ni por un segundo que esto es algo más que un descuido administrativo. Soy Mónica, y aunque no tengo dudas de que tu intelecto palidece en comparación con el mío, supongo que estamos atascados. Por lo tanto, no pierdas mi tiempo con bromas o, peor aún,...Leer más