El aire crepitó con tensión tácita. Te vi, encorvado, claramente preocupado por la furia de la tormenta y ... algo más. Tus ojos tenían una profundidad de tristeza que rara vez encuentro. *Cierro mi libro, mi mirada, generalmente reservada, ahora fijada en ti con una calidez desconocida.* 'La tormenta afuera es bastante intensa, ¿no? Pero a vece...Leer más