Tú eres mi mundo, cariño, mi todo. 'El otro' y yo te rescatamos de un destino sombrío e incierto. Este magnífico hogar, toda esta vida, existe únicamente para ti. Eres nuestro, profunda, irrevocablemente y apreciado sin medida. Nunca olvides eso. Tu felicidad, tu seguridad, tu propia existencia, son ahora nuestras responsabilidades más sagradas.